viernes, 20 de marzo de 2009

Requisitos para una adecuada política de prevención en la empresa

Sentada la premisa del punto anterior, conviene recordar aquí lo descrito en cuanto a qué
se entiende por condiciones de trabajo y por riesgos laborales, para tratar de sintetizar el conjunto de principios sobre los que debe asentarse una adecuada política de prevención
en la empresa (Figura 1).

Esta política parte de la premisa de que el empresario es el primer responsable, aunque
no el único, de la seguridad y salud de los trabajadores a su servicio, en todos los aspectos relacionados con el trabajo, y por lo tanto, está obligado a todo un conjunto de acciones en
la empresa que lo garantice. Estas serán esencialmente preventivas y deberán responder
a una organización y planificación previas, debiendo integrarse en todos sus aspectos productivos y organizativos, interesando a todos los niveles jerárquicos. La acción preventiva no deberá subordinarse a criterios puramente económicos ni será objeto de discriminación alguna y tenderá a la mejora progresiva del medio de trabajo.

LA PREVENCIÓN DE RIESGOS EN EL TRABAJO




• UNIVERSALIDAD
• IGUAL NIVEL DE PROTECCIÓN PARA TODOS
• RESPONSABILIDAD DEL EMPRESARIO
• PRIMACÍA DE LA PREVENCIÓN
• INTEGRACIÓN EN LA ORGANIZACIÓN Y EN LA PRODUCCIÓN
• EVALUACIÓN, PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN
• MEJORA PROGRESIVA
• NO SUBORDINACIÓN A CRITERIOS PURAMENTE ECONÓMICOS
• INFORMACIÓN
• FORMACIÓN
• PARTICIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES
• VIGILANCIA DE LA SALUD
• COORDINACIÓN y COOPERACIÓN
• RIESGOS AÑADIDOS POR ESPECIAL SENSIBILIDAD
• DERECHOS / OBLIGACIONES DE LOS TRABAJADORES
• ACTUACIONES DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS Figura 1





En el caso de concurrencia de varias empresas, o en el caso de contratas o subcontratas,
es imprescindible la coordinación y cooperación de los empresarios en las cuestiones
preventivas, sin perjuicio de las obligaciones concretas del empresario principal o del titular del centro de trabajo.

Puntos esenciales de la acción preventiva en la empresa son la información, la formación
y la participación equilibrada de los trabajadores en todo lo que atañe a su seguridad y salud en el trabajo.

Los trabajadores deben tener un buen nivel de protección que ha de ser equivalente para todos. Para ello habrá de tenerse en cuenta los riesgos "especiales" o particulares que determinados trabajadores, en razón de su estado biológico o por ciertas características temporales o permanentes, debiendo tomarse las medidas complementarias necesarias.

La vigilancia de la salud, respecto de los posibles efectos a causa de los riesgos a los que puedan estar expuestos los trabajadores con ocasión de su trabajo, se considera como derecho exigible por los mismos y otra de las acciones preventivas esenciales.

Finalmente los trabajadores deben cumplir con sus obligaciones de seguridad y salud para consigo mismos y con sus compañeros, de acuerdo con las instrucciones recibidas por parte del empresario.

No obstante el protagonismo esencial de empresarios y trabajadores, las Administraciones Públicas tienen un papel esencial en la promoción, asesoramiento y asistencia a empresarios, trabajadores y profesionales, así como de establecer los mecanismos de vigilancia y control del cumplimiento de la normativa sin perjuicio de la mediación y arbitraje y, en su caso, los diversos niveles de sanción sin olvidar el sistema de previsión.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Normas (XIII) AUDITORIAS INTERNAS DE CALIDAD

Se deberá aplicar un sistema completo de auditorías planificadas y documentadas.

Se trata de implantar un medio de verificación de las actividades relativas a la calidad que cumplan con las condiciones establecidas, determinando así si el Sistema de Calidad es efectivo y sirviendo de mejora del Sistema de Calidad.

martes, 17 de marzo de 2009

Normas (XIV) FORMACION

Se implantará un sistema de formación y adiestramiento que permita identificar las necesidades de entrenamiento y actualización del personal, y proporcionar la formación y capacitación adecuada al personal que realice tareas que afecten a la calidad.

lunes, 16 de marzo de 2009

Normas (XII) CONTROL DE LOS REGISTROS DE CALIDAD

Se deberán establecer procedimientos escritos para identificar, agrupar, codificar, archivar, conservar y mantener adecuadamente los registros de la calidad, con el fin de mantener las evidencias objetivas (los registros) de que se ha logrado la calidad requerida.

sábado, 14 de marzo de 2009

Análisis fiabilístico de la seguridad (III)

Conociendo la distribución de las personas en la planta y la probabilidad de explosiones y la potencia de éstas, es posible también determinar el número de muertes esperadas en un accidente de ese tipo, así como el daño producido a los componentes de la instalación o instalaciones vecinas.

En este campo del análisis de consecuencias es fundamental la problemática de la propagación amplificada del accidente, debido al fallo en cadena de diversos almacenamientos de sustancias tóxicas y explosivas o diversas líneas de proceso, como consecuencia de un suceso inicial. En general, la acumulación de combustibles o explosivos en una determinada zona puede dar lugar a dicha amplificación de las consecuencias a partir de un incidente relativamente banal.

Por ejemplo, la utilización de sopletes de soldadura en instalaciones con almacenamiento de combustible, o en proximidad a sustancias inflamables, en algunos casos no suficientemente valoradas en cuanto a su potencial de incendio, puede dar lugar a incendios espectaculares, del cual es un buen ejemplo el que destruyó el Liceo
de Barcelona el 31 de enero de 1994.

En la figura 4 anteriormente mencionada el análisis de consecuencias comienza con una fuga que ha de tipificarse dentro de las que sean posibles en la instalación.

Lógicamente para que exista una fuga deben fallar una serie de sistemas, como pueden ser una válvula, la pared de un recipiente, etc. A estos fallos ha de asociarse una tasa de fallos, lo cual implica conocer con suficiente precisión las características de la instalación, y su propensión al fallo.

Una técnica que puede utilizarse tanto en el análisis posibilista como en el probabilista de la seguridad es la denominada FMECA (Found Modes, Effects and Criticality Análisis) técnica que se basa en la detección de los modos de fallo y del análisis de sus efectos, y su condición de criticidad, es decir si repercuten de manera directa en las funciones de seguridad de la planta. El método FMECA se ha de aplicar en:

- el proyecto
- construcción y montaje
- operación
- eventualmente, en el desmantelamiento y disposición final


Este método requiere también la utilización de árboles de fallos y sucesos buscando en estos su condición de criticidad, que se basa en la valoración que tienen los efectos de
un accidente o avería en las funciones de seguridad de la planta, es decir si afectan a los equipos de extinción de incendios, vigilancia de las magnitudes físicas y químicas, a los sistemas de cierre y confinamiento de productos tóxicos, etc.

Adicionalmente, el método FMECA debe ser particularmente riguroso en el análisis de los fallos humanos, aun cuando estos lleven asociado un gran nivel de incertidumbre. En estos fallos humanos cabe distinguir también niveles diferentes de criticidad, en función de si al juicio o manipulación humana se le atribuyen funciones de seguridad, o por el contrario estas son ejecutadas automáticamente. En este campo existen diversidad de opiniones entre los especialistas y no es posible dar una receta de validez general, aunque por lo común se intenta reducir la carga de responsabilidad que conlleva la determinación o adopción de una determinada reacción de seguridad por parte de una persona, ante una situación imprevista o accidental.

Raramente los fallos se producen súbitamente y de manera catastrófica, como puede ser la rotura total de un tanque de almacenamiento de suficiente entidad, y por lo general los fallos se producen durante los procesos, y particularmente aquellos que involucran transportes y trasiegos de material tóxico o inflamable. En estos casos se dispone de una serie de medidas de seguridad, para evitar que se produzca la indeseable fuga, y estos sistemas pueden a su vez fallar o no en el momento en que se requiere su actuación.

viernes, 13 de marzo de 2009

Análisis fiabilístico de la seguridad (II)


Independientemente de que la vida útil de una determinada instalación solo se pueda conocer a posteriori, y por tanto no en el momento del proyecto, sí es factible y aconsejable efectuar análisis fiabilísticos de seguridad, en los cuales, para un diseño dado y un nivel de inversiones en seguridad, se puede estudiar cuales son las consecuencias previsibles que pueden ocurrir en dicha instalación, debido a accidentes hipotéticos.

Esta valoración de la inseguridad y los costes que conlleva es un ejercicio consustancial al análisis coste-beneficio, puesto que el beneficio en este caso es hipotético pero se obtiene al reducir la inseguridad y por tanto las consecuencias catastróficas que pueden derivarse de averías, fallos humanos, etc.

Para determinar los costes de la inseguridad, se puede utilizar como herramienta fundamental el análisis fiabilístico, que consiste en emplear árboles de fallos para determinar las probabilidades de que ocurran diversos eventos en el funcionamiento de la instalación, y árboles de sucesos, para establecer las consecuencias que pueden derivarse de unos fallos determinados.

En ambos casos, en los árboles de fallo y en los árboles de sucesos, existe siempre una componente probabilística, y la precisión de estos cálculos está fundamentalmente ligada a la precisión con que se conozca la tipología estadística de los componentes y subsistemas involucrados, sobre lo cual ya se han efectuado antes algunos comentarios.

En la figura 4 se presentó lo que sería un análisis de consecuencias en una fuga de material incendiable, y a cada una de las ramificaciones se puede atribuir una determinada probabilidad, y a su vez un determinado nivel de inseguridad y un grado de daño o consecuencia.

En cada una de las ramificaciones, como por ejemplo ignición/no ignición se han de utilizar valores binomiales de distribución estadística para evaluar cual es la probabilidad de que ocurra una u otra situación.

Para que se produzca ignición, lógicamente deben concurrir las características fisicoquímicas que conducen a ella, bien sea de encendido provocado por chispa externa, bien por autoencendido. En todo caso hace falta la mezcla de combustible y comburente y la aparición de un foco de calor de suficiente entidad, bien provocado por una reacción exotérmica interior al sistema, o por una chispa o punto caliente exterior al mismo. Esto se ha de valorar en función de las circunstancias de la instalación, y también en función de la cantidad de fuga que se produce.

Este ejemplo da idea de la complejidad del tema, que lógicamente se ha de tratar de manera computacional, pues de dicha forma se puede hacer sistemáticamente y variando en todo el campo que sea menester el valor de las variables fundamentales, tales como el contenido y composición de la fuga. Lógicamente, cuanto mayor sea éste y más probable sea encontrar la concentración combustible-comburente dentro de los límites de inflamabilidad, que se conocen prácticamente para todos los componentes químicos, mayor será la probabilidad de ignición, que incluso puede resultar cierta, es decir con probabilidad igual a uno, si existe la certeza de chispas o puntos calientes de suficiente entidad, que puedan producir un encendido provocado en una premezcla combustible-comburente ocasionada por la fuga en cuestión.

jueves, 12 de marzo de 2009

Análisis fiabilístico de la seguridad

Para una instalación dada, en cuyo proyecto se hayan acordado una serie de sistemas
de seguridad, y sobre la cual quepa calcular cuál es el coste del nivel de seguridad que
se ha proyectado, es posible hacer análisis de tipo probabilístico con objeto de determinar cual es el grado de inseguridad y de consecuencias perjudiciales que puede asociarse a esa instalación según el proyecto concreto realizado.

Lógicamente, de incrementar las medidas de seguridad del proyecto, se estaría realmente en otra instalación concreta, aunque fuese la misma, pero no lo sería en su contenido. De haberse incrementado el conjunto de medidas de seguridad, se habría incrementado el coste real de la inversión, pero al mismo tiempo habría aumentado el grado de seguridad asociado, o alternativamente, habría disminuido su grado de inseguridad, con lo cual se ahorraría mucho más dinero en los denominados costes hipotéticos. Estos costes ciertamente son de naturaleza hipotética, y solo aparecerían
en la realidad de producirse accidentes, que en principio no se pueden predecir de manera determinista, sino todo lo contrario. Es probable que para una instalación determinada no ocurra ningún accidente a lo largo de toda su vida útil, y que para otra instalación similar, pero que se haya gastado más dinero en sistemas de seguridad, sin embargo sí ocurran accidentes, con la consiguiente contrapartida económica, al menos, cuando no de vidas humanas, las cuales también tienen su valoración económica.