Figura 8-4 Tamaño de contaminantes transportados por el aire. (Observe la escala logarítmica). (Fuente:
Cortesía de Mine Safety Appliances Company.)
Conceptos Seguridad Industrial
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sábado, 31 de agosto de 2013
viernes, 30 de agosto de 2013
Límites de los umbrales
Dado que ningún veneno es mortal en dosis lo bastante pequeñas y que todos los venenos son letales
en dosis grandes, no hay una línea clara que separe el entorno de trabajo dañino del benigno. Con
todo, ha de trazarse una línea para que sirva de base para las acciones de control de las sustancias
tóxicas. En especial en relación con los contaminantes transportados por el aire, es necesario identificar cierta concentración por debajo de la cual no hace falta preocuparse de exposiciones de los
trabajadores. Así, la expresión umbral límite (UL) ha cambiado hasta representar la concentración
máxima a la que el trabajador puede estar expuesto durante el día de labores sin daños significativos
Por supuesto, el umbral límite varía según la toxicidad del contaminante, y toda sustancia tóxica tiene
su propio UL.
Hasta ahora, hemos realizado nuestro análisis de los UL desde un punto de vista genérico, y por
lo tanto toda sustancia tóxica tiene un UL incluso si nadie lo conoce o si no sabe que alguna sustancia
sea tóxica. Pero en el caso de las sustancias tóxicas conocidas, hay un UL enlistado, que es una cifra
establecida por una comisión de la Reunión Estadounidense de Higienistas Industriales Gubernamentales (,American Conference of Government Industrial Hygienists, ACGIH) y aparece en el "manual UL". Cuando utilicemos la abreviatura UL en lugar de las palabras umbral límite, nos referiremos
a la lista de la ACGIH.
El que una comisión decida el UL de una sustancia no quiere decir que los patronos deben
controlar los entornos de trabajo para cumplir con dicho nivel. Algunos UL están basados en datos
científicos sólidos y son un criterio muy firme para actuar. Otros se fundan en datos bastante más
incompletos, y por lo tanto se necesita un juicio profesional para determinar las acciones que conviene emprender para controlar el entorno de trabajo. Los mismos UL pueden variar de un año al otro,
conforme se dispone de más información. Así, en rigor, uno debe revisar la fecha de la lista cuando se
cite un UL; por ejemplo, "el umbral límite, UL, de 1983, para el monóxido de carbono era de..."
Incidentalmente, cuando los UL cambian, en general disminuyen pues se tiene nueva información
sobre los riesgos.
jueves, 29 de agosto de 2013
Contaminantes del aire
Lo que más preocupa respecto a las sustancias tóxicas es la contaminación del aire, y así es como
debe ser (según se muestra en la figura 8.2). Los contaminantes del aire adquieren muchas formas
físicas, y en el lenguaje diario la mayoría de la gente las confunde. El gerente de seguridad e higiene
debe saber cuál es la diferencia, por ejemplo, entre vapores y humos. Aunque el aire está formado
esencialmente por gases, su contaminación consiste en cualquiera de los tres estados de la materia:
sólidos, líquidos o gases.
Los gases contaminan fácilmente el aire porque está constituido precisamente por gases, que se
mezclan con más facilidad. El gas tóxico más familiar es el monóxido de carbono. También son
peligrosos en el entorno industrial el sulfuro de hidrógeno y el cloro. Incluso gases "inofensivos"
como el bióxido de carbono y el nitrógeno inerte se vuelven peligrosos si se dejan acumular en
grandes cantidades, pues se convierten en asfixiantes al desplazar el oxígeno.
Los vapores son también gases, pero son líquidos o quizás hasta sólidos que liberan pequeñas
cantidades de gases al aire circundante. Algunos de nuestros líquidos industriales más útiles, como la
gasolina y los solventes, tienen una fuerte tendencia a liberar estos vapores.
Los vahos se componen de diminutas gotas de líquido, tan pequeñas que quedan suspendidas en
el aire durante largos periodos, como en las nubes. Ya que los líquidos son más pesados que el aire, al
cabo caen o se condensan en gotas más grandes, que se precipitan en forma de lluvia. Sin embargo,
mucho antes de que esto pase pueden ser inhalados por el trabajador. Cuando los vapores se condensan en nubes se generan vahos finos.
Los vahos gruesos se producen en operaciones de salpicado o
atomizado, como en los aceites de corte para máquinas herramientas o en el electrodepósito. En
general, el rocío pesticida también es un vaho.
Los polvos se reconocen como partículas sólidas. Técnicamente hablando, las partículas de
polvo tienen diámetros de 0.1 a 25 micrómetros. Todo mundo está expuesto al polvo, y algunos son relativamente inofensivos. Los polvos peligrosos incluyen los de asbesto, plomo, carbón, algodón y
los radiactivos. El polvo de sílice en operaciones de rectificado también se reconoce como un riesgo,
aunque el polvo de tierra ordinario es sobre todo sílice. Las partículas de polvo de asbesto tienen
forma de fibras en vez de ser redondos, y esto contribuye a su peligrosidad.
Los humos son también partículas sólidas, pero son demasiado finas para llamárselas polvos.
Ahora bien, el tamaño de las partículas de humo y de polvo se superpone, como se observa en la
figura 8.3. En tanto que las partículas de polvo se dividen por medios mecánicos, los humos se
forman por resolidificación de vapores de procesos muy calientes, como la soldadura. Las reacciones químicas también pueden producir humos, pero los gases y vapores que se generan en los
procesos químicos no deben ser confundidos con humos. Los humos metálicos son los más peligrosos, especialmente los de los metales pesados.
Las partículas son una clasificación general que incluye todas las formas de contaminantes
del aire, tanto sólidas como líquidas (es decir, polvos, humos y vahos). Por lo tanto, su tamaño
varía en gran medida; algunas son visibles a simple vista, pero la mayoría no. La figura 8.4 muestra algunos ejemplo de tamaños de partículas, de las visibles diminutas, a las grandes moléculas
submicroscópicas.
En este momento será evidente que la industria y tecnología no eliminan el riesgo de exposición
a las sustancias tóxicas, sino que sólo la controlan para mantenerla dentro de límites aceptables. Es a
la vez ingenuo e innecesario que el gerente de seguridad e higiene adopte la estrategia de eliminar
totalmente la exposición de los trabajadores a sustancias tóxicas. No hay ningún veneno conocido al
cual el ser humano no pueda ser expuesto sin sufrir daño de consideración, siempre que la exposición
sea lo bastante pequeña y esté distribuida en un tiempo lo bastante prolongado para que el organismo
lo asimile o lo elimine. Por otro lado, hasta el más débil de los venenos puede ser mortal si el trabajador está expuesto constantemente a dosis masivas. Y tales dosis se encuentran en exposiciones industriales más que en cualquier otro entorno.
miércoles, 28 de agosto de 2013
Vías de entrada
El término sustancia tóxica puede considerarse sinónimo de veneno, una palabra familiar a todos
nosotros, que de niños fuimos enseñados a no comer ni beber venenos. El veneno aparece hasta en los
cuentos de hadas, como "Blanca Nieves y los siete enanos". Puede ser cierto que el mayor peligro de
los venenos en el hogar está en su ingestión (tragarlo), pero en el trabajo el mayor peligro está en su
aspiración. De hecho, se ha dicho que el orden de importancia de las vías de entrada al cuerpo para las
sustancias tóxicas es el exacto opuesto en el trabajo que en el hogar, como se ve en la figura 8.2.
Las diversas vías de entrada de las sustancias tóxicas tienen más relaciones mutuas de lo que cree la
mayor parte de los trabajadores. Las sustancias tóxicas inhaladas se acumulan en las membranas mucosas;
luego, el moco es expulsado con la tos y no es posible evitar que cierta parte se trague. Las sustancias
tóxicas en contacto con la piel también suelen ser ingeridas, ya que se incrustan bajo las uñas y en las
manos, que más adelante tocan los alimentos. Los polvos tóxicos del aire también se recogen en el
cabello y luego se depositan en la almohada durante el sueño, con lo que generan una entrada indirecta al cuerpo.
Conociendo las vías de entrada de las sustancias tóxicas es fácil ver lo importante de la higiene.
Algunos de los principios de higiene que analizamos en el capítulo 7 adquieren más importancia
cuando se toman en cuenta las sustancias tóxicas. El almacenamiento apropiado de la comida y las
instalaciones de duchas y lavabos son esenciales para el control de la cantidad de sustancias tóxicas
que pasan al organismo del trabajador.
martes, 27 de agosto de 2013
Teratógenos
Los teratógenos afectan al feto, así que su efecto tóxico es indirecto. Las mujeres deben tener cuidado
de no exponerse a ciertas sustancias durante el embarazo, especialmente durante el primer trimestre.
Los teratógenos no deben confundirse con los mutágenos, sustancias que atacan los cromosomas y
por lo tanto a la especie, y no al individuo. Los teratógenos hacen daño después de la concepción pero
antes del nacimiento, en tanto que los mutágenos hacen daño antes de la concepción. Los mutágenos
pueden afectar los cromosomas de futuros padres o madres.
Una delicada pregunta legal es si una industria puede prohibir a mujeres, en edad de procrear, a
trabajar en puestos en los que podrían quedar expuestas a teratógenos, podría considerarse que esto
constituye una discriminación sexual. Quienes responden con una afirmación dicen que los teratógenos
deben ser controlados por la industria, de forma que la mujer embarazada tenga las mismas oportunidades y la seguridad de trabajar en los mismos puestos ofrecidos a los hombres. Los que se oponen
aseguran que tiene más sentido económico, de seguridad y social dar empleo a las mujeres en otros
puestos durante el embarazo.
lunes, 26 de agosto de 2013
Carcinógenos
Los carcinógenos son sustancias que se sabe o sospecha que causan cáncer. Desde la aparición de la
OSHA, se ha puesto mucha atención a la carcinogenesis, pero el origen de esta preocupación no se
remonta sólo a esa dependencia. El NIOSH, la Comisión de Seguridad de los Productos de Consumo
(Consumer Product Safety Comission, CPSC) y otras oficinas se han ocupado en carcinógenos. La
opinión pública está ahora muy consciente, y gran número de trabajadores y consumidores por igual
se han vuelto muy cautelosos respecto a su exposición a carcinógenos. Una de las cosas más
atemorizantes respecto a estos agentes es que el cáncer tiene un periodo de latencia tan largo. A veces
transcurren 20 y hasta 30 años entre la exposición y la aparición de tumores cancerosos.
Todos los años se descubren nuevos carcinógenos, y muchas de las sustancias culpables son
materiales industriales de uso común, como el benceno y el cloruro de vinilo. Podría modificarse el
familiar dicho "todo lo que hago es ilegal, inmoral o engorda" para incluir "o causa cáncer". Se han
encontrado en pruebas de laboratorio sobre animales tantas sustancias carcinógenas, que posiblemente se esté creando alguna clase de indiferencia entre el público.
El cloruro de vinilo, que ya citamos como ejemplo de carcinógeno, es muy peligroso desde
muchos aspectos. Representa un grave riesgo de explosión, y cuando se quema, es muy difícil de apagar. Además, durante incendios de cloruro de vinilo se corre el peligro de liberar un fosgeno muy
tóxico. Exposiciones agudas de la piel al cloruro de vinilo pueden causar lesiones, ya que la piel se
congela por la rápida evaporación de la sustancia. Ahora ha quedado demostrado que su inhalación
crónica produce un cáncer de hígado, el angiosarcoma. También se cree que el cloruro de vinilo es un
teratógeno, como explicaremos en la siguiente sección.
Pero antes de pasar a los teratógenos, distingamos entre el muy peligroso cloruro de vinilo y el
cloruro de polivinilo (PVC). El PVC es una clase de plástico, sintetizado al polimerizar el monómero
inestable de cloruro de vinilo en el polímero estable de cloruro de polivinilo. La figura 8.1 ilustra la
disposición de los átomos en el peligroso monómero de cloruro de vinilo y el inofensivo y estable
polímero del cloruro de polivinilo.
domingo, 25 de agosto de 2013
Asfixiantes
Los asfixiantes evitan que el oxígeno llegue a las células del cuerpo; en general, cualquier gas puede
ser un asfixiante, si se encuentra en concentraciones suficientes para desplazar la proporción esencial
de oxígeno del aire. Mucha gente ha cometido suicidio respirando gas natural, que básicamente es
metano. Este gas es un simple asfixiante, ya que sólo desplaza la proporción de oxígeno del aire
inhalado. El metano puede estar presente en entornos industriales, puesto que se trata de un producto
de la fermentación. Otros asfixiantes simples frecuentes son los gases inertes, como el argón, el helio
y el nitrógeno utilizados en soldadura.
Puede parecer incorrecto clasificar al nitrógeno como contaminante del aire y asfixiante, cuan-
do es el principal constituyente (78 por ciento) del aire normal. Pero demasiado nitrógeno reducirá la
proporción normal de oxígeno (21 por ciento) del aire. Cualquier proporción de oxígeno menor al
19.5 por ciento es considerada deficiente. La deficiencia de oxígeno es muy peligrosa, una situación
más seria de lo que la mayoría de la gente piensa. El caso 8.1 es la descripción de un accidente
procedente de los registros federales de defunciones en el lugar de trabajo (ref. 44).
sábado, 24 de agosto de 2013
Depresores
Ciertas sustancias actúan como depresores o narcóticos del sistema nervioso central, y como tales,
son útiles como anestésicos médicos. A diferencia de los venenos sistémicos, la acción de depresores
sobre el sistema nervioso central es temporal. Sin embargo, algunas sustancias, como el alcohol
metílico, son tanto venenos sistémicos como depresores.
Además de afectar a la salud, los depresores
también pueden tener un efecto adverso en la seguridad, porque interfieren con la concentración de
trabajadores que operan maquinaria.
El depresor más familiar es el alcohol etílico (el que se bebe), algunas veces llamado etanol en
la industria. Sus efectos dañinos como riesgo industrial son mínimos, en comparación con los efectos
al beberlo. De hecho, el mayor riesgo del etanol en el trabajo está sin duda en la "ingestión voluntaria" de botellas introducidas por los empleados a la fábrica. El etanol no es tan tóxico como el metanol.
El acetileno, el gas combustible más utilizado para soldar, es un narcótico, pero su peligro para
la salud es mínimo en comparación con el riesgo para la seguridad que presenta por incendio y
explosión. El acetileno ha sido utilizado en anestesia médica.
El benceno es un producto químico industrial muy popular, utilizado principalmente como sol-
vente. Es un depresor del sistema nervioso central, un irritante, un veneno sistémico y recientemente
ha sido señalado como causante de leucemia. Además, el benceno es un peligroso riesgo de incendio
y explosión. La OSHA tiene una película que relata dramáticamente el testimonio, desde la cama del
hospital, de un joven que trabajaba con benceno y que ahora está muñéndose de leucemia.
viernes, 23 de agosto de 2013
Venenos sistémicos
Más insidiosos que los irritantes son los venenos, que atacan órganos o sistemas, a veces según
mecanismos tóxicos aún no comprendidos. Por ejemplo, a los hidrocarburos clorados, comunes en
solventes y desengrasantes, se les acusa de dañar el hígado.
Probablemente el plomo es el veneno sistémico mejor conocido entre los que se encuentran en el
trabajo.
El plomo está desapareciendo de los pigmentos de pintura, debido a su reputación, pero todavía
aparece en el plomo tetraetilo, que se añade a la gasolina. El autor de este libro trabajó en una planta de
plomo tetraetilo, y sabe que desde hace décadas sus trabajadores estaban conscientes de lo que el plomo
puede hacerle al organismo: ataca la sangre, el sistema digestivo y el sistema nervioso central, incluyen-
do el cerebro. Las autopsias han demostrado también daños en ríñones, hígado y sistema reproductor,
pero estos resultados no son concluyentes. Otros metales tóxicos son el mercurio, el cadmio y el manga-
neso.
El magnesio, que a veces es confundido con el manganeso, es menos tóxico.
Otro veneno sistémico importante es el bisulfuro de carbono. El bisulfuro de carbono es poco
común en el sentido de que sus riesgos son extremos, tanto desde el punto de vista de la seguridad
(incendio y explosión) como de la salud. Es muy utilizado en la industria como solvente, desinfectan-
te e insecticida. Como veneno sistémico, el bisulfuro de carbono ataca el sistema nervioso central. El
alcohol metílico (metanol), un solvente popular, también es un veneno sistémico al sistema nervioso
central, pero es mucho menos potente que el bisulfuro de carbono. De hecho, el metanol es incluso
aceptable, en pequeñas cantidades, como aditivo en alimentos. El alcohol metílico también presenta
riesgo de incendio y explosión.
jueves, 22 de agosto de 2013
Irritantes
Los irritantes inflaman las superficies del cuerpo por su acción corrosiva. Algunos afectan la piel,
pero una cantidad mayor lastima las superficies más húmedas, especialmente los pulmones. La vícti-
ma de un irritante débil del tracto respiratorio superior puede detectarlo con facilidad, pero los irritantes
del tracto respiratorio inferior a veces pasan inadvertidos.
Cuando el irritante es algún polvo, la enfermedad pulmonar que origina se llamapneumoconiosis.
Éste es un término general que incluye lo mismo una reacción a polvos molestos como la fibrosis, una
reacción más seria que produce tejido cicatricial fibroso que perjudica la capacidad pulmonar. Ejem-
plos de pneumoconiosis son la siderosis (causada por polvo de óxido de hierro), la estañosis (por
polvo de estaño), la bisonosis (por polvo de algodón) y la aluminosis (por polvo de aluminio). Las
fibrosis más peligrosas son la asbestosis (por fibra de asbesto) y la silicosis (por la sílice).
Todos estamos familiarizados con el fuerte olor del amoniaco. Este gas y la humedad de las
membranas mucosas del cuerpo se combinan para formar hidróxido de amonio, un agente muy tóxico.
Es fácil comprender que irrite y lesione los delicados tejidos de nariz, tráquea, pulmones y otras
partes con las que entre en contacto. Con la misma lógica, cualquiera de los gases que se combinen
con el agua para formar ácidos serán irritantes, igual que las partículas suspendidas en el aire de los
propios ácidos.
Las operaciones de electrodepósito lanzan neblinas ácidas al aire, ya que los tanques a menudo
salpican, están calientes y contienen ácido. La neblina de ácido crómico es particularmente dañina y
causa un mal de nombre ominoso, agujeros de cromo. El ácido crómico también destruye el tabique
nasal, que separa las dos fosas nasales.
miércoles, 21 de agosto de 2013
SUSTANCIAS TÓXICAS
La exposición a sustancias tóxicas es el "problema de salud" por excelencia, así que nos valdremos
de su estudio como modelo de todo el tema del control ambiental y de la salud. Aquí, la elección de
los términos puede ser de importancia. Por ejemplo, a veces decimos materiales peligrosos para
referirnos a sustancias tóxicas, pero el adjetivo peligroso es mucho más general e incluiría riesgos a
la seguridad, como los que presentan los explosivos y los líquidos inflamables y combustibles. Este
libro sigue la regla convencional popular que tiende a asociar el término materiales con riesgos a la
seguridad y el término sustancias con riesgos a la salud. En el capítulo 10 nos ocuparemos casi en
exclusiva de riesgos de seguridad.
El gerente de seguridad e higiene necesita conocimientos generales sobre los efectos de las
sustancias tóxicas en el organismo. Tales conocimientos serán útiles para convencer tanto a los traba-
jadores como a la dirección de que las sustancias tóxicas deben controlarse por el bien de la salud de
los empleados, así como para evitar una notificación de la OSHA. En nuestro análisis describiremos
algunas sustancias tóxicas de acuerdo con sus efectos en el organismo.
martes, 20 de agosto de 2013
EXÁMENES BASE
Prácticamente todo el mundo ha pasado un examen físico antes de ser aceptado en un puesto, pero
pocos comprenden su importancia en relación con el programa general de seguridad e higiene. En
este examen se establece el estado general de salud del candidato, información crucial para colocarlo
en el puesto correcto y detectar cualquier deterioro causado por exposición en el trabajo. Estas expo-
siciones son la razón de más peso para los exámenes físicos previos a la contratación, debido a la
naturaleza crónica de los riesgos a la salud. Si un empleado ya sufre de enfisema o cualquier otro
trastorno pulmonar, es esencial que este hecho quede establecido al momento de la contratación. Lo
mismo se puede decir de la sordera, como veremos en el capítulo
lunes, 19 de agosto de 2013
Salud y sustancias tóxicas
Los riesgos a la salud tienen gran impacto porque son grandes las posibilidades de lesiones entre los
empleados expuestos y el costo de corregir un solo riesgo puede ascender a millones de dólares.
Durante muchos años, los higienistas industriales han afirmado que los riesgos a la salud merecen
mayor atención. En respuesta a estas presiones, casi desde que la institución de la OSHA inició se ha
manifestado un cambio en las actividades de seguridad por las de la salud.
Al principio, la OSHA no
tenía un equipo suficiente de profesionales de la salud para evaluar estos riesgos, y su interés se
centraba en la seguridad. Pero desde principios de los años setenta la proporción de especialistas de la
salud con los que cuenta la OSHA ha aumentado mucho.
En el capítulo 1 analizamos los orígenes de la competencia y las fricciones entre los profesionales de la seguridad y los de la salud. Ambos grupos tienen objetivos comunes, pero como su preparación es muy distinta, surgen los conflictos.
Ahora bien, los profesionales de más éxito en los dos
campos se empeñan en adoptar las características del campo opuesto, de modo que sus diferencias
comienzan a desaparecer.
Por las mismas definiciones de salud y seguridad, siempre será más difícil detectar los riesgos
para la salud que los riesgos de seguridad. Como observamos en el capítulo 1, la salud se ocupa de
los efectos crónicos a largo plazo por exposición, en tanto que la seguridad trata de los efectos agudos, más obvios, que causan daños de inmediato.
domingo, 18 de agosto de 2013
EJERCICIOS Y PREGUNTAS DE ESTUDIO
7.1 ¿Cuál es la altura de un barandal común en superficies para transitar y trabajar?
7.2 Se necesita una escalera portátil para subir a un techo de 4.20 metros de altura. ¿Qué longitud debe tener?
7.3 ¿Cuáles son los dos requisitos federales principales para los pasillos de las plantas industriales?
7.4 Explique por qué el título de una gran subdivisión de la OSHA es "Superficies para transitar y traba-
jar" en lugar de simplemente "Pisos". Mencione 10 diferentes superficies para caminar y trabajar.
7.5 ¿En qué ilusión radica el peligro de un piso o plataforma con un lado abierto de sólo 1.20 metros de alto?
7.6 Suponga que en su planta los soldadores deben trabajar en la parte superior de un tanque de tres metros
de alto para terminar operaciones de fabricación. ¿Qué se tiene que hacer, si es que se debe hacer algo,
para protegerlos de caídas?
7.7 ¿Cuál es el propósito de una tabla de zócalo?
7.8 Explique en qué condiciones y cómo deben los trabajadores de techado ser protegidos del riesgo de caer.
7.9 ¿Cuándo debe equiparse con un barandal un piso o plataforma que tiene un lado abierto?
sábado, 17 de agosto de 2013
RESUMEN
Los gerentes de seguridad e higiene que están dispuestos a planear para el futuro ahorrarán a sus
empresas grandes sumas prestando atención a los reglamentos de construcción y de instalaciones
antes de comenzar la construcción o ampliación del espacio de planta. Esta planeación es clave para
cumplir con las normas para pisos, pasillos, salidas y escaleras.
Se pueden agregar barandales, esca-
leras de mano y plataformas, pero éstos también merecen cierta consideración anticipada para ver
que su instalación cumpla los requisitos.
Los gerentes de seguridad e higiene deben tener el cuidado de no entusiasmarse demasiado y
trazar muchos pasillos o salidas.
Un pasillo o salida de más con mantenimiento o señalización inade-
cuados puede causar problemas y, de hecho, ni siquiera va de interés de la seguridad.
Quizá el tema de edificios e instalaciones no sea el que más emocione al gerente de seguridad e
higiene. Sin embargo, hasta asuntos triviales como la limpieza y la higiene merecen una atención y un
juicio cuidadosos en el afán de fortalecer la seguridad y la salud a un costo razonable.
viernes, 16 de agosto de 2013
HIGIENE
La higiene en los comedores parece un asunto sencillo y evidente, pero las decisiones de saneamiento
pueden ser más complicadas de lo que parecen. Si se toma la decisión de permitir a los empleados
comer en la planta, se deben observar principios de higiene.
El gerente de seguridad e higiene debe
estar seguro de que haya suficiente cantidad de botes de desperdicios de modo que no se saturen. Pero
antes de extralimitarse, tiene que estar al tanto de que también puede haber demasiados botes de
desperdicios. Si así ocurriera, el personal de mantenimiento descuidará el vaciado de los que tienen
poco uso, lo que acarrearía otros problemas de higiene. La presencia de materiales tóxicos complica todo el problema del servicio, consumo y almacena-
miento de alimentos.
Desde luego, no hay que almacenar alimentos ni bebidas en áreas en las que queda-
rán expuestos a materiales tóxicos. Algunos pensarán que esta regla es obvia, pero el gerente de seguridad
e higiene debe considerar no sólo la cafetería o el comedor de la planta, sino también al empleado que trae
bocadillos de su casa y quizá los guarda en áreas donde estarán expuestos a esos materiales.
Algunos materiales tóxicos, como el plomo, son en especial peligrosos de ingestión con los
alimentos. Otros materiales, como el cloruro de vinilo y el arsénico, son de tanto cuidado que hay
normas estrictas y específicas para su control. En el capítulo 8 estudiaremos con más detalle las
sustancias tóxicas.
jueves, 15 de agosto de 2013
miércoles, 14 de agosto de 2013
Calderas
Las calderas de vapor y los recipientes a presión son tan seguros en nuestros días que la mayor parte
de la gente ni siquiera piensa en ellos. No siempre fue así. Aunque las calderas de vapor no son tan
populares actualmente como sistemas de calefacción, hay muchas en uso todavía; además, los procesos industriales utilizan cientos de miles de calderas y recipientes a presión. Así, nuestra falta de
familiaridad con accidentes de calderas no se debe a que éstas escaseen; son los accidentes los que
son poco frecuentes. Cuando alguno ocurre, la energía liberada por la explosión es tan devastadora,
que por lo general es una catástrofe.
Los graves riesgos de una caldera insegura llevaron a reglamentar y proteger muy pronto estos
recipientes. Al igual que con los elevadores, el desarrollo histórico de los reglamentos de calderas ha
entregado su jurisdicción a los estados. El control estatal ha sido muy eficaz para mantener los accidentes de calderas a un mínimo absoluto.
El gerente de seguridad e higiene necesita asegurarse de que las calderas y los recipientes a presión
de la planta sean inspeccionados y que se sigan los procedimientos estatales. Una pregunta que surge
inmediatamente es qué recipientes a presión están cubiertos por las reglas. La mayor parte de los estados
eximen a contenedores de gases de petróleo líquido (liquefiedpetroleum gases, LPG), ya que éstos están
cubiertos por otras reglamentaciones. Lo mismo puede decirse en lo general de los recipientes aprobados
por el Departamento de Transporte para el tránsito en vías públicas de líquidos y gases bajo presión.
Algunos estados también eximen los recipientes utilizados en cuestiones de producción, distribución,
almacenamiento o transmisión del petróleo o gas natural. Sin embargo, observe que esta relación no exime
a las refinerías ni las plantas químicas que generen productos de petróleo.
En la industria, el término
producción de petróleo se refiere a la excavación y la extracción, o "minería", del petróleo, no a su refinación
La única manera de verificar cuáles son las exenciones en un estado, es acudir a la oficina encargada
El momento de detenerse a pensar sobre las reglas para la seguridad de calderas y recipientes a
presión es cuando se va a adquirir, instalar, modificar, mover o vender una pieza de esa clase. La solda-
dura puede debilitarlas, y es motivo de cuidadoso examen por parte del inspector, aunque no está termi-
nantemente prohibida. Hasta los depósitos de almacenamiento de agua caliente deben ser instalados o
reinstalados por personas con la licencia adecuada para el trabajo.
martes, 13 de agosto de 2013
Elevadores
Hay ascensores en todos lados, pero ¿cuándo recuerda usted que se haya caído uno? La idea de una
caída catastrófica de un elevador es tan terrible que desde hace ya mucho tiempo el público estableció
reglas de seguridad. La jurisdicción quedó en manos de los estados, y la mayor parte de éstos realizan
la inspección de elevadores mediante comisiones de "trabajo" o de "trabajo e industria".
La próxima
vez que se suba a un elevador, busque la etiqueta con el certificado de inspección colocado dentro del
mismo.
Los elevadores deben ser examinados cuando están nuevos (o remodelados) y después periódi-
camente. Muchos estados solicitan incluso permisos de construcción expedidos por la oficina autori-
zada de inspección antes de que se inicie la instalación de cualquiera. Algunos estados requieren
también permisos y cuotas de operación. No todos los inspectores deben ser funcionarios de una
dependencia oficial, pero tal vez sean aplicables los procedimientos estatales de licencia para estos
individuos.
Los ascensores de personal se utilizan como elevadores, pero, a diferencia de éstos, están suje-
tos a las normas federales. Los ascensores de personal son mucho más baratos y más eficaces, por lo
que se utilizan en vez de los elevadores. Sin embargo, como se aprecia en la figura 7.5, son por sus
características más peligrosos. Es irónico que los elevadores —que son más seguros que los ascenso-
res de personal— estén regidos por estrictas inspecciones, licencias, permisos y aprobaciones estata-
les. En el caso de los ascensores de personal es responsabilidad del gerente de seguridad e higiene
interpretar las normas generales e identificar los riesgos. En la Figura 7.5 se hace patente que el
mayor riesgo de estos ascensores, se corre al subirse y bajarse. La salida es esencial, ya que la banda
es continua, y quedarse sobre ella después del último piso superior o inferior sería o imposible o muy
peligroso.
lunes, 12 de agosto de 2013
INSTALACIONES MISCELÁNEAS - II
Los trabajadores de empresas de servicio público y los podadores de árboles utilizan a menudo
plataformas montadas en vehículos, como canastas aéreas, escaleras telescópicas, plataformas con
pluma o botalón y torres elevadoras.
De nuevo, la mayor parte de los accidentes se deben más a un
uso inadecuado de la plataforma que a una falla del equipo o del diseño. Esto es aún más cierto en las
plataformas montadas en vehículos que en los modelos colocados en edificios.
El riesgo más serio en las plataformas montadas en vehículos es el contacto con conductores
eléctricos de alto voltaje, accidente que cada año causa la muerte de muchos trabajadores. El riesgo es
tan grave que en todo momento se debe mantener una distancia de seguridad, excepto, por supuesto,
en el caso de las empresas de servicios públicos eléctricos, que por la naturaleza de su trabajo deben
acercarse más.
Por seguridad, las empresas de servicio deben aislar los dispositivos aéreos que fun-
cionan más cerca que la distancia establecida de seguridad. Por ejemplo, para las empresas particula-
res, la norma aceptada en el caso de cables de 40 kilovolts, es de tres metros de distancia. Las distan-
cias de seguridad cambian según los voltajes de las líneas. Veremos estas distancias con mayor detalle
en el capítulo 16, cuando estudiemos las grúas móviles.
A veces se instalan en la pluma o botalón sensores especiales, conocidos como "dispositivos de
advertencia de proximidad", para anunciar al operador que la canasta está demasiado cerca para su segu-
ridad. Sin embargo, estos dispositivos de advertencia no protegen, y, por lo tanto, no deben ser considera-
dos como una excusa para acercar la pluma a la línea más de lo que permiten los mínimos autorizados.
domingo, 11 de agosto de 2013
INSTALACIONES MISCELÁNEAS - I
Plataformas de mantenimiento
Ya señalamos la importancia de la planeación de las actividades de mantenimiento al construir un nuevo
edificio Muchos edificios modernos tienen sistemas de suspensión integrados y seguros para la limpieza externa de las ventanas y otras actividades extemas de mantenimiento. Los trabajadores de mantenimiento de los edificios que no cuentan con estas facilidades son menos afortunados y tienen que trabajar
sobre andamios suspendidos de la misma clase que los andamios de construcción que estudiaremos en
el capítulo 16. Pero no sólo los trabajadores son menos afortunados, sino también sus patronos y los
gerentes de seguridad e higiene que deben preocuparse por la seguridad de los andamios, de asegurarlos
bien del techo del edificio y de otros aspectos previstos por las normas aplicables.
Los gerentes de seguridad e higiene que sí gozan de edificios equipados con plataformas eléctricas para el mantenimiento exterior, deben dirigir la mayor parte de su atención no a cómo están
hechas, sino a cómo se manejan y cómo se les da mantenimiento. Al fabricar una plataforma de
mantenimiento eléctrica, el productor de este equipo tendrá mucho cuidado de seguir estrictamente las
normas. Los problemas habituales de estas plataformas son la falta de barandales, zócalos de guarda y
malla lateral, los dispositivos de seguridad inutilizados y las inspecciones o registros de inspección
inadecuados.
En lo que se refiere al equipo en sí, algunas empresas han sido penalizadas por no tener placa de
carga nominal en la plataforma. La clasificación de carga debe estar expuesta en letras de por lo
menos seis milímetros de altura. El cable de acero que sostiene la plataforma también debe estar
marcado con una etiqueta metálica que indique su resistencia máxima a la ruptura y otros datos,
incluyendo mes y año de su instalación.
Los trabajadores de ciertas clases de plataformas eléctricas necesitan estar equipados con cinturo-
nes de seguridad; en otras plataformas, están seguros sin cinturón. Una plataforma soportada por cuatro
o más cables de acero puede diseñarse de forma que la superficie de trabajo conserve su posición normal
incluso si falla un cable.
Sin embargo, muchas plataformas eléctricas sólo están suspendidas por dos
cables y se inclinarán peligrosamente si uno falla. Uno de los tipos de plataforma más peligroso es el
conocido como "tipo T\ cuyos operarios deben llevar cinturones de seguridad unidos a cables de salva-
mento. Si la plataforma es del tipo T, cambiará de posición cuando falle un solo cable, pero no caerá al
suelo; por lo tanto, el cable de seguridad puede sujetarse a la estructura del edificio o a la plataforma de
trabajo. Compare esto con las normas de la industria de la construcción (capítulo 17), que exigen que los
cables estén sujetos a un ancla o a un miembro estructural, y no al andamio.
sábado, 10 de agosto de 2013
ILUMINACIÓN
Ya hemos tocado este tema. La iluminación, o la falta de ella, puede ser un riesgo de seguridad, pero
no está reglamentada la mínima iluminación segura, excepto en las áreas especializadas; por ejemplo,
si en cierta área de la planta se operan montacargas, el nivel de iluminación general mínimo es de dos
lúmenes por pie cuadrado, a menos que los montacargas mismos cuenten con luz. Todo letrero de
salida debe estar bien iluminado, con una fuente de luz confiable, con un valor no menor a cinco
lúmenes por pie cuadrado sobre la superficie iluminada. Esto no significa que el letrero de salida deba
estar iluminado desde dentro, de modo que una alternativa es luz artificial extema. Tampoco hay
nada malo en confiar en la iluminación natural (luz del sol) si incide en el letrero de salida con no
menos de cinco lúmenes por pie cuadrado. Ahora bien, la iluminación natural es un problema si
tienen acceso al área los trabajadores del segundo o el tercer tumo. Dicho sea de paso, cinco lúmenes
por pie cuadrado no es mucha iluminación. Normalmente, la mayor parte de las áreas de las plantas
están iluminadas por niveles de luz mucho más elevados.
viernes, 9 de agosto de 2013
Ley de Estadounidenses con Discapacidades
La aprobación de la l-ey de Estadounidenses con Discapacidades (Americans with Disabilities Act,
ADA) en 1990 le dio mayor significado a la atención a edificios e instalaciones. La ley ordena que los
patronos hagan adaptaciones razonables para empleados discapacitados, en lugar de negarles el em-
pleo. Esto quiere decir que se volvieron obligatorios muchos cambios a las superficies para transitar
y trabajar, las salidas, los niveles de los bebederos, los baños y otras instalaciones. A menudo se le
asigna al gerente de seguridad e higiene la responsabilidad de cumplir con la ADA. sólo por el simple
hecho que está acostumbrado a tratar problemas de cumplimiento de otras reglamentaciones federa-
les, como las normas de la OSHA.
Tanto la industria como las instituciones públicas toman en serio la ADA. Es posible contratar
asesores expertos en las normas de acceso de discapacitados para que realicen una auditoría de las
instalaciones. Algunos de estos asesores son también discapacitados, y se ganan la vida visitando en
sus sillas de ruedas las instalaciones, cuyos accesos verifican de manera práctica. Cuando una perso-
na en silla de ruedas trata de entrar a un edificio o de utilizar las instalaciones, como bebederos o
baños, y no puede, se tiene un argumento convincente en favor de invertir en infraestructura. Al
mismo tiempo, el gerente de seguridad e higiene debe asegurarse de que en el rediseño de los edifi-
cios e instalaciones se toman en cuenta no sólo las normas de la ADA, sino también las de la OSHA.
jueves, 8 de agosto de 2013
SALIDAS
Como las salidas son puertas que dan al exterior, desde el punto de vista de la seguridad se consideran
medios de escape, especialmente en caso de incendio. Estas consideraciones son exactas pero incom-
pletas. El gerente de seguridad e higiene debe ampliar el concepto con el término general de medios
de escape, que comprenden:
1. La ruta de acceso a la salida
2. La salida en sí
3. La ruta de evacuación de la salida
Al pensar en medios de escape en vez de meras salidas, el gerente de seguridad e higiene está en
posición de estudiar todo el edificio para determinar si en todas sus áreas hay vías continuas y sin
obstrucciones para trasladarse a un espacio público. De esta manera, se debe pensar en escaleras,
salones intermedios, puertas interiores cerradas y corredores de acceso limitado.
Fuera del edificio,
hay que detenerse en patios, almacenes exteriores de materiales, cercas, plazas y áreas con arbustos.
Uno pensaría que ni los arbustos ni los jardines tienen que ver con la seguridad y la salud; sin embargo, podría ocurrir que los empleados, al escapar de un edificio en llamas (o, digamos, con una tubería
de cloro rota) por una puerta de salida, se encontraran con que conduce a un patio confinado por una
cerca, árboles densos u otra obstrucción.
Casi todos los gerentes de seguridad e higiene experimentan en algún punto de su carrera la
molestia de una salida cerrada con llave.
Se trata de un arma de dos filos, porque muchos gerentes
son responsables de la seguridad de la planta. En muchos casos, la única solución práctica es colocar
barras de pánico u otros mecanismos para impedir el paso desde el exterior, en tanto que la vía de
salida se mantiene libre y sin obstrucciones. En los lugares en los que una salida sin autorización sea
un problema de seguridad tan importante como una entrada no autorizada, quizás la única alternativa
consista en una puerta con alarma sonora automática. Los diseñadores de instalaciones colocan cada
vez más salidas de emergencia sin cerrojo y con esta alarma. Más a menudo que las salidas cerradas,
se encuentran salidas obstruidas o bloqueadas.
La presencia de materiales apilados que obstaculizan
la puerta o la ruta de traslado traiciona la finalidad de la salida.
Si alguna vez alguien receló de la importancia del requisito de la OSHA de mantener las salidas
sin cerrojo y libres de obstáculos, despejó sus dudas en ocasión de la tragedia ocurrida en Hamlet.
Carolina del Norte, la mañana del 3 de septiembre de 1991. En uno de los peores accidentes industria-
les de la historia de los Estados Unidos, 25 personas murieron y otras 56 quedaron heridas en un
incendio que arrasó la planta de procesamiento de aves de Imperial Foods (ref. 80).
El infierno fue controlado, en sólo 35 minutos, pero el daño ya había ocurrido. El edificio de 28,000 metros cuadrados, una planta de helados de los años veinte remodelada, prácticamente no tenía ventanas, y cuando poco después del inicio del incendio las luces se apagaron, los 90 trabajadores presentes se tuvieron que arrastrar en la oscuridad por todo el laberinto del equipo de procesamiento tratando de encontrar una salida. Según se dice, para evitar el robo de productos y mantener alejadas a las moscas, siete de las nueve puertas de salida siempre estaban cerradas o atrancadas desde el exterior. La tragedia cerró la planta permanentemente, y tres miembros de la dirección fueron acusados (cada uno) de 25 homicidios involuntarios: el propietario de la empresa, ahora en bancarrota, el hijo del propietario, que se desempeñaba como gerente de operaciones, y el gerente de planta.
El infierno fue controlado, en sólo 35 minutos, pero el daño ya había ocurrido. El edificio de 28,000 metros cuadrados, una planta de helados de los años veinte remodelada, prácticamente no tenía ventanas, y cuando poco después del inicio del incendio las luces se apagaron, los 90 trabajadores presentes se tuvieron que arrastrar en la oscuridad por todo el laberinto del equipo de procesamiento tratando de encontrar una salida. Según se dice, para evitar el robo de productos y mantener alejadas a las moscas, siete de las nueve puertas de salida siempre estaban cerradas o atrancadas desde el exterior. La tragedia cerró la planta permanentemente, y tres miembros de la dirección fueron acusados (cada uno) de 25 homicidios involuntarios: el propietario de la empresa, ahora en bancarrota, el hijo del propietario, que se desempeñaba como gerente de operaciones, y el gerente de planta.
miércoles, 7 de agosto de 2013
Tablones de descarga
Los tablones de descarga, o placas puentes, proporcionan una superficie temporal para transportar
carga, sobre todo para maniobras de carga y descarga de vehículos. Uno de los principales riesgos de
seguridad de estos tablones es que pueden moverse cuando están en uso. También es posible que se
desplacen las superficies que comunican, como cuando el vehículo de carga se mueve. Finalmente, el
mismo tablón puede no ser lo bastante resistente para soportar la carga.
martes, 6 de agosto de 2013
lunes, 5 de agosto de 2013
domingo, 4 de agosto de 2013
Escaleras de mano fijas
Desde el punto de vista de la seguridad y la higiene, las escaleras de mano fijas requieren de un trato
algo diferente de las portátiles, en las que lo más importante es su cuidado y uso correctocorno
acabamos de ver. En las escaleras fijas, lo que más cuenta es su diseño y construcción Está fuera del
alcance de este libro especificar todos los detalles de diseño de las escaleras fijas. Si es necesario
construirlas, el diseñador debe seguir las detalladas especificaciones de las normas establecida
Aquí sólo pretendemos alertar al gerente de seguridad e higiene sobre los problemas que causan
las escaleras de mano fijas. Quizá algunas fueron construidas hace mucho tiempo o bien sin las
intrucciones de las normas.
Es deber del gerente de seguridad e higiene avisar a la empresa si encuentra que las escaleras fijas están construidas de manera incorrecta. Entonces, recomendara que se sigan
los detalles de diseño cuando se reconstruyan.
Para que el gerente se prepare para reconocer los problemas comunes que suelen presentar las
escaleras fijas, necesita algunos conocimientos sobre su diseño. En aras de la brevedad, enebro
elegimos algunos problemas fáciles de observar, los que se ilustran en la figura 7.3. El desplazamiento vertical de los escalones sirve para impedir que el pie resbale sobre los extremos.
Otros elementos.
como los rieles laterales, también serían aceptables.
Son peligrosos los tramos largos continuos, y las normas exigen que se dividan, separándolos
mediante un resalto con una plataforma de descanso cada nueve metros. Se precisan jaulas protectoras cuando la escalera tiene más de seis metros, pero menos de nueve; ahora bien, muchos gerentes de
seguridad e higiene no se percatan de que hay una alternativa. En escaleras de torres, depósitos de
agua y chimeneas de tramos continuos de más de nueve metros, es posible colocar dispositivos de
seguridad en lugar de jaulas. Estos dispositivos son una combinación del equipo fijo de la propia
escalera y el equipo personal para quien sube. Una clase se sirve de una polea que se mueve a lo largo
de un riel fijo. La polea está unida al cinturón de quien la aborda. Cuando el usuario sube o baja, la
polea se mueve con facilidad por el riel en el mismo sentido, pero en caso de una caída se activa un
freno que la detiene.
En los dispositivos de riel y polea, es imprescindible asegurarse de que están
equipados para funcionar con hielo en el riel si la escalera está localizada en un clima en el que se den
heladas (la mayor parte de los sitios exteriores en los Estados Unidos). El problema de seguridad con
el hielo en el riel es un tanto indirecto; la polea no se puede mover por un riel cubierto de hielo, lo que
inutiliza el sistema. Pero es en ese momento cuando más se necesita el dispositivo de seguridad.
El
problema no carece de solución, puesto que hay dispositivos de deshielo para los sistemas de polea.
No obstante, los gerentes de seguridad e higiene deben elegir sus sistemas de protección con cuidado,
luego de considerar todos los factores, incluyendo el problema del hielo, a fin de evitar molestias e
inversiones perdidas por parte de la empresa. En la figura 7.4 se aprecia un ejemplo del sistema de
seguridad de escaleras de riel y polea.
sábado, 3 de agosto de 2013
Escaleras de mano
Las escaleras de mano no son los dispositivos simples que la gente cree. El diseño es crucial, porque
la construcción no debe ser demasiado fuerte ni demasiado débil. Una escalera de mano débil es
peligrosa, pero una sobrediseñada es difícil o imposible de manejar. Una larga y pesada escalera de
mano puede ser de un riesgo tan grande al transportarla como al trepar por ella. Es fácil ver por qué
Bas escaleras de mano deben fabricarse según normas precisas.
Las empresas compran l&s escaleras de mano a fabricantes respetables, y el gerente de seguridad e
higiene puede, estar bastante seguro que estarán bien construidas. lio que es más importante para la
seguridad industriales cómo se utilizan y se da mantenimiento a las escaleras de mano. Las escaleras
defectuosas ¿eben ser reparadas, o destruidas,, y mientras esperan cualquiera de estos destinos deben ser
marcadas cono "Peligrosa: no utilizar". En entrevistas personales, los gerentes de seguridad e higiene
han indicad quera menuda cortan en dos partes las escaleras defectuosas, antes de correr el riesgo de
volverlas usar.
En las escaleras de mano ordinarias, no debe usarse el escalón superior. Otra costumbre
poco juiciosa es colocar la escalera sobre cajas, barriles u otras bases inestables para ganar altura.
Algunas personas unen incluso escaleras cortas para hacerlas más largas.
La primera consideración para el uso de una escalera portátil es su estado, especialmente el de
los escalones. Después del riesgo de los escalones rotos, el riesgo más grande es el de a escalera q
resbala o se mueve porque su colocación es inestable. La proporción adecuada es de 1 20 mettos en
dirección vertical por 30 centímetros de dirección horizontal. Un método seguro consiste en amarrar
1 e cía por su parte superior, de manera que no se mueva o resbale. Con todo, no siempre es
factible y otras soluciones pueden resolver el problema de deslizamiento. Algunas veces se puede
estabilizar la escalera colocándola donde la estructura de la pared o el edificio limite su movimiento
y la asegure. Otra solución es utilizar bases antideslizantes, pero este método no funciona en algunas
superficies, por ejemplo las aceitosas, de metal, de concreto o resbalosas.
En particular, las escaleras
de metal tienden a resbalar y necesitan equiparse con buenas zapatas de segundad, que ademas de
impedir resbalones previenen electrocuciones. En algunas superficies, incluso son convenientes; unas
púas para asegurar la posición. Si la escalera se usa sin zapatas sobre una superficie dura, se necesita
una tabla al pie que evite que resbale.
viernes, 2 de agosto de 2013
Escaleras
Los reglamentos y normas de construcción de escaleras están bien establecidos, pero muchas fábricas
y negocios tienen escaleras que no cumplen con ellos. Si las escaleras tienen cuatro pisos o más,
necesitan barandales comunes o pasamanos y deben mantenerse libres de obstrucciones. Observe el
uso de los términos barandal y pasamanos: no son lo mismo. Un pasamanos, de acuerdo con la
norma, es una sola barra o tubo sostenido en la pared para proporcionar un asidero en caso de un
tropiezo. En cambio, un barandal es una barrera vertical levantada a lo largo de los lados expuestos
de escaleras y plataformas a fin de evitar caídas.
Por supuesto, es posible combinar pasamanos y
barandales en una misma unidad, pero los dos términos no son iguales.
La norma de la OSHA es muy flexible respecto al tema de colocación de descansos en las escale-
ras, y usa expresiones como "evitar" (largos tramos de escaleras) y "se debe prestar atención a".
La colocación de los descansos de las escaleras es una consideración de seguridad. Muchas
personas piensan que el propósito de los descansos o plataformas de las escaleras es dar al que sube
la oportunidad de descansar, y claro que éste es un objetivo complementario; sin embargo, su propó-
sito principal es acortar la distancia de las caídas, por lo que tienen una función importante en la
seguridad de edificios e instalaciones. Como es evidente, los tramos de escaleras demasiado largos
son más peligrosos que las escaleras-interrumpidas por descansos. Para que sean adecuados, deben
tener un ancho no menor al de la escalera, y una longitud de por lo menos 76 centímetros en dirección
de la misma.
jueves, 1 de agosto de 2013
Pisos y pasillos - IV
Es notoria en las normas federales para pasillos la falta de alguna medida del ancho mínimo de
los mismos. Los reglamentos estatales, que siguen el Código de Seguridad de Vida de la Asociación
Nacional de Protección contra Incendios especifican a menudo un ancho mínimo de acceso para la
salida de 70 centímetros. Pero el reglamento federal calla sobre este punto, excepto por la expresión
"se deberán incluir suficientes rutas seguras de evacuación". Los pasillos en áreas de máquinas
forjadoras reciben atención especial: "amplitud suficiente para permitir el libre movimiento de los
empleados", pero esta norma tampoco especifica una dimensión de ancho mínimo. Por lo tanto, las
dos son buenos ejemplos de "normas de desempeño".
lado, pero los pocos incidentes que ocurren parecen tan remotos y poco frecuentes que pocos nos
preocupamos del problema.
Las normas federales exigen letreros indicadores de las cargas del piso aprobadas por el "funcionario de edificios". Una de las quejas más frecuentes de los gerentes de seguridad e higiene es
que esta norma de cargas no explica el término funcionario de edificios. La confusión sobre el
termino ha provocado llamadas telefónicas a diversas oficinas tratando de localizar algún funcionario público que vaya a la instalación a hacer la determinación de ingeniería que servirá de base
para los letreros indicadores de cargas del piso. Como, pues, el término "funcionario de edificios no está definido, lo mejor que puede hacer el gerente de seguridad e higiene es solicitar los servicios de un ingeniero profesional competente, ya sea dentro o fuera de la empresa. Esto demostraría
un esfuerzo de buena fe por cumplir con la norma y prácticamente eliminaría la posibilidad de
algún riesgo.
Viene a colación una advertencia. Si en verdad hay en la plañía una violación a los límites de
carga del piso, ningún elegante sistema de información computarizado va a ocultarlo. Es posible
realizar cálculos manuales para determinar si se ha excedido un límite de carga, y síntomas como
pisos aplastados, torcidos o agrietados son tan vergonzosos como peligrosos.
Todo el problema del diseño de pisos y pasillos y su mantenimiento se amplifica con el uso de
equipo mecánico de transporte, como por ejemplo los montacargas. Estos vehículos agravan las dificultades y, siempre que hay problema con los pisos, se vuelven también más peligrosos.
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