sábado, 21 de junio de 2014

RIESGOS DE ELECTROCUCIÓN

El primer paso de la seguridad contra electrocución es derribar el mito de que "los circuitos ordinarios de 110 volts son seguros". La verdad es que estos circuitos pueden matar con facilidad, y de hecho lo hacen, a mucha más gente que los circuitos de 220 o 440 volts, que casi todos respetan. Con todo, persiste el mito de los 110 volts porque casi todo el mundo ha resistido sin mayores daños una descarga en casa o en el trabajo. Estos accidentes llevan a las víctimas a la falsa conclusión de que, aunque una descarga de 110 volts es desagradable, no será mortal. 
Aunque saben que otras personas han muerto por tales descargas, de alguna manera se sienten resistentes o demasiado fuertes. Es cierto que algunas personas son más resistentes a los riesgos de electrocución que otras, pero un factor mucho más importante es el conjunto de condiciones que rodea al accidente. Se sabe que emplazamientos mojados o húmedos son peligrosos, pero aun el sudor o la transpiración del cuerpo aportan la humedad que puede hacer el contacto eléctrico mortal. Otra condición importante es el punto de contacto. Si el flujo de corriente entra al cuerpo por los dedos y sale por un contacto en el codo, ningún órgano vital sufre una exposición directa. 
Pero si el flujo va de la mano a los pies, afecta el corazón, los músculos del pecho y el diafragma, con posibles resultados mor tales. Cuando el torso cierra el circuito, se produce también una exposición que puede ser mortal Otro factor es la presencia de heridas en la piel, pues si están en la zona de contacto, el flujo de corriente puede ser mucho mayor.

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